Chowder

Siempre que me cuentan que el dinero no da la felicidad me viene a la cabeza todos esos ricachones en sus yates con un puro y una copa y la cubierta llena de las que podrían ser sus nietas pero que como sabemos están allí porque les gustan los hombres maduros que las hacen reir.

Para ser infelices, no hay ninguno que haga mala cara.

6 Me gusta