Yo pasaba por aquí y me han debido de confundir con otro, porque menuda ostia llevo encima…
Dicho lo cual, esto ya se sabía que iba en el sueldo. Lo que pasa es que por muchas que lleves encima, la última siempre es la que más duele. Comentaba hace unos días aquello de que tenía pinta de que podía ser una de esas que con el paso del tiempo sale aquello de “yo estuve allí…” “Yo lo viví en directo…”. Y vaya que si lo va a ser, está haciendo méritos para eso y para más.
Personalmente creo que esto tiene tres probables soluciones, dos de las cuales tan solo podrían ser paliativas.
Primera, que se encuentre un remedio real y efectivo para la enfermedad. Que se pueda combatir eficazmente el virus ya sea mediante una vacuna o un tratamiento eficaz desde la medicina. Esta sería sin lugar a dudas la mejor de todas las soluciones y la que creo que sería la única que podría revertir, y no sin coste y mucho esfuerzo, la complicada situación que se ha generado.
Segunda, que haya una acción concertada, contundente y coordinada con los gobiernos por parte de la FED y los distintos Bancos Centrales. Con esto no se solucionaría de ningún modo el problema de fondo que es la enfermedad y la pandemia que esta ha generado a nivel mundial. Podría intentar paliar y mitigar los efectos de esta desde el punto de vista financiero. Y dependiendo de como evolucionase la pandemia esa mitigación podría ir desde algo meramente testimonial a algo con más profundidad y efecto. Si la evolución en el control de la enfermedad, que es el verdadero problema, no va por buen camino nada podrá detener la sangría.
Y tercera y ultima, que por estacionalidad, al igual que ocurre con otras enfermedades infecciosas como pueda ser la gripe, la epidemia vaya remitiendo, se vaya controlando cada vez más y se comience a ver la luz al final del túnel. Esto no sería una victoria total, pues no se habría dado por descubrimiento de una cura efectiva, y dejaría abierta la incertidumbre de un rebrote o de la posibilidad de que cuando vuelva el tiempo propicio para este tipo de infecciones se vuelva a dar la situación. Pero sin duda, el que se pudiera ver de algún modo el final del episodio haría que se pudiera recuperar un poco el pulso de la economía.
De un modo u otro, los daños ya acumulados en la economía, y los que seguramente se seguirán produciendo mientras no se consiga controlar la enfermedad, no van ni a ser fáciles de cuantificar, ni fáciles de revertir. Aun encontrándose solución, un episodio de este tipo va descubrir quién nadaba desnudo bajo el agua y quién no.
También es cierto que lo que se está dando en los mercados, aun teniendo base para que haya caídas contundentes, no es normal. Se está actuando por miedo y pánico, sin sentido alguno. Se vende todo, sin importar el qué, cómo y cuándo. No hay nada más miedoso que el dinero.
Solo queda apretar los dientes, aguantar la tormenta y confiar en que todo aquello que se ha venido construyendo durante mucho tiempo lo hayamos construido con cierta coherencia y sea capaz de aguantar lo mejor posible el tsunami que se nos ha venido encima. Aquellos que hayan sabido guardar liquidez para momentos como estos pueden estar ante una de esas oportunidades que se dan cada mucho tiempo. Tienen la posibilidad de hacer cartera con posibilidad unos rendimientos a largo plazo espectaculares, tanto de dividendo como revalorización. Y aunque se encuentren con caídas inmediatas a la compra efectuada, estarán ya comprando en algunos casos empresas a unos precios que hasta hace bien poco parecía que no se fueran a volver a ver, y que de cara al futuro, crisis de por medio incluida, seguro que pueden ofrecer importantes beneficios. No obstante, retomando lo que comentaba sobre la posibles soluciones que yo le veo al asunto, todo invita a ser progresivo en la toma de posiciones y a apuntarse a la posibilidad de quedarse sin coger todo aquello que se quiere mejor que a la de precipitarse en la toma de posiciones.
Lo que ha quedado demostrado una vez más, es que no hay escenario imposible por improbable que este pueda parecer. Momentos como estos son los que hacen buenos dichos como el de espera lo mejor y prepárate para lo peor. Sin olvidar que el verdadero problema es una emergencia de salud, que ha dejado al descubierto las altas e importantes carencias que afectan a los sistemas de gobierno en todos sus ámbitos, políticos, económicos, sanitarios. En definitiva, nos ha demostrado que países con bases de gobierno y gestión tan distintas como China, USA, y las “princesas europeas” terminan adoleciendo de los mismos problemas. Eso por no hablar de la ineficacia, falta de previsión, falta de pantalones y de respuesta de organizaciones como la OMS. Que por momentos parecía un patito de goma a merced de la corriente en una catarata.
Ánimo para todos, intentad mantener la calma de la medida de lo posible y sacad valiosísimas enseñanzas de estos momentos, tanto en el plano personal y familiar, como en el profesional y económico. Situaciones así ayudan a reevaluar la escala de valores que, consciente o inconscientemente, gobierna y dirige nuestras vidas. Y en plano puramente financiero y de inversión, sería importante reflexionar sobre que habría podido ayudar a que nuestra cartera hubiera estado mejor preparada para soportar este tipo de eventos, que aunque altamente improbables, está quedando demostrado que en el fondo pueden no serlo tanto.
Un saludo.




