Hay un tema que viene impreso en la genética de hombre y mujeres, y parece que, en general, nos tira más el campo y a ellas la ciudad. También porque priorizamos cosas distintas.
Sin ir más lejos, mi padre desde que se jubiló dice lo mismo, cumplir su sueño de irse a una casa en el campo con su huerto y sus animales, pero la respuesta que obtiene es exactamente la misma, que se vaya solo
. Al final lo ha cubierto viviendo donde siempre y teniendo un terrenito rural donde irse cada mañana a vivir ese lícito sueño.
Envidio a las parejas que van en la misma dirección en ese aspecto, aunque en mi encontramos donde ambos tenemos lo que buscábamos y estoy encantandísimo (pero caro de cojones, todo tiene un precio).