Pero si es que es normal que nos chirrien las cifras, cuando yo ganaba esas 130.000 ptas y 16.500 no me creía el sueldo medio porque me parecía demasiado alto.
Allá por el 2001, una amiga, ingeniera industrial, sacaba también 130.000 al mes haciendo los proyectos para otro ingeniero que luego los firmaba. Otro, ingeniero informático, se llevaba 160.000 ptas. al mes.
En mi época, en mi entorno, esos eran sueldos habituales de 2000 a 2005. 110.000 para trabajos cualificados sin experiencia, 130.000 con dos años de experiencia y ahí solía estar el tope. Los agraciados llegaban a 150.000 y en 160.000 se ponían algunos con estudios más prometedores (también es lo que ganaba mi hermana en su primer trabajo, cuando yo estaba en 130.000).
Desde hace algunos años mi entorno es diferente, mis clientes son empresas en su mayoría y particulares “de perras”. Y ahora veo un entorno que para mí, antes de cumplir 35, era totalmente desconocido.
Nos acostumbramos con facilidad, y si nuestros ingresos son bajos vivimos de una manera que nos resulta normal. Lo mismo si nuestros ingresos son altos. Si tienes ingresos altos te puede parecer impensable la forma de vida del que los tiene bajos, y al que los tiene bajos le parece que la forma de vida de alguien que cobra más de 30.000 brutos le parece “de ricos”.
Y ojo, que hay que distinguir los ingresos familiares de los personales. Una familia que necesite 3.000 € al mes puede lograrlo con dos sueldos de unos 25.000 brutos cada uno (a ojo unos 1.500 netos mensuales en 14 pagas).
Existe la economía sumergida, pero los propios inspectores de Hacienda te dirán que cada vez es más difícil camuflar ingresos, y que el fraude se produce más a menudo deduciendo gastos indebidos (a nivel de autónomos y empresas).
La semana pasada, sin ir más lejos, hice una factura a nombre de empresa para alguien que contrataba como particular pero quería que la empresa de su pareja se dedujera el gasto. Si se lo mira Hacienda se lo va a tirar porque no tiene nada que ver con la actividad. De eso veo de vez en cuando. Gente comprando vino o jamones y pedir factura para la empresa también se ve.
A la pregunta de cómo vive la gente con tan poco, aparte de estar acostumbrado a un nivel de vida u otro, lo que pasa mucho en España es que las pensiones de los padres a veces son el salvavidas de los hijos cuando las cosas se tuercen. A saber la de mensualidades de hipoteca que me han tenido que pagar mis padres cuando han venido vacas flacas…

