Política

De un tiempo a esta parte, igual mas de lo que creo ser consciente, tengo la sensación de que somos un botella, de vidrio reciclado por supuesto, sin tapón, flotando en las aguas del proceloso océano y más recientemente la sensación de que ha comenzado a haber mala mar y que la posibilidad de que termine entrando la suficiente agua por la boca de la botella como para que esta termine hundiéndose se va agrandando por momentos.

Y estoy hablando de Europa y por extensión de todos los que flotamos con ella.

Eso sí, si termina hundiéndose una cosa es segura, será el recipiente con más estilo, mas ecosostenible y seguramente el mas inclusivo de todos cuantos reposen en el fondo de todos los mares y océanos de este “nuestro” planeta.

Un saludo.

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Querrás decir con el tapón quitado pero unido a la botella de manera ecosostenible.

:laughing:

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Mi sensación es que una vez se llega a dictador la ideología que se ha usado o en la que se ha apoyado para llegar al poder queda en segundo plano, así que hablar de dictadores de izquierdas o de derechas no tiene mucho sentido. Lo que “distingue” a unos de otros es si favorecen a su familia y círculo íntimo o a los que han puesto la pasta para que llegue al poder, aunque tras un tiempo ambas esferas terminan coincidiendo.

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Bueno, pues al final ya no se habla de que Trump estaba en los papeles de Epstein.
Unos bombardeos en Caracas, unos guardias muertos, unas imágenes de Maduro con agentes de la DEA (de la DEA! y no del FBI…como les gusta el teatro), un cambio/no cambio de gobierno de Venezuela y unos barcos secuestrados en aguas internacionales.
Más petroleo y menos papeles de Epstein! Sigan sigan

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Paea mi, de momento el panorama general que queda es:

  • Rusia embarrancada en Ucrania para en el mejor de los casos acabar conservando solo una parte de un territorio que hasta no hace mucho formaba parte de sus territorios más cercanos.
  • Golpe de mano para sacar de la órbita Ruso/China una pieza clave geoestragica en Oriente Medio como es Siria.
  • Israel fortalecido después de demostrar que podía no solo atacar Gaza sino también el Libano y sur de Siria para fortalecer sus posiciones.
  • Panamá aceptando limitar el papel de las empresas chinas en el Canal.
  • Golpe de mano para intentar quitarles a Rusia/China su gran aliado en Sudamérica como era Venezuela y de paso eliminar uno de los pocos países que desafíaba el mandato de comerciar todo el petróleo en dolares.
  • Irán tambaleándose, y se trata de el gran país aliado de Rusia/China y contrapeso en Oriente Medio al tandem Israel/Arabia Saudita, aliados clave useños.
  • La mayoría de países del mundo aceptando como buenos unos aranceles del 10% porque “son más bajos que la primera bravuconada de Trump”.

Para mi, la sensación es que “el Imperio contraataca” y está decidido a demostrar a China que va a necesitar algo más que superioridad manufacturera o industrial para apartarles del puesto de mando y al resto de países enviarles un claro mensaje de las consecuencias que puede tener aliarse con quien no deben y evidenciar las limitaciones de China para apoyar a sus teóricos aliados en el campo militar cuando las cosas se ponen duras de verdad.

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Y obligar a sus aliados buenistas europeos a ver la realidad de lo que se les puede venir encima si no se rascan el bolsillo a base de bien.

Se acabo eso de que USA paga las guerras y encima pone los muertos.

Pobre Europa.

S2

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Tal cual.

Lo de Irán no sé cómo terminará, pero de momento mientras los tienen empantanados en su propia casa no los tiene dando por saco fuera.

Si hubiese que apostar yo apostaría a que será ahora o será un poco mas adelante pero el régimen de los Ayatollahs terminará por caer.

De cuándo, con toda la berborrea que se ha gastado esa gente en amenazas contra todo aquel que osara no ya retar, sino simplemente cuestionar sus principios y orden político, iban a estar Israel y USA tomando café “tranquilamente” habiéndoseles metido como se les han metido ambos hasta la cocina y bombardeado puntos estratégicos.

Y la gente en la calle como está, que ya hasta algunos se atreven y reclaman incluso la vuelta del hijo del último Sha.

Han cortado el acceso a Internet, pero igual es cuestión de tiempo que salga el bueno de Elon Musk subiéndose al carro diciendo que pone a disposición del pueblo iraní su red de satélites para facilitarles libre acceso a Internet a todo aquel que pueda conectar….

Y con el paso del tiempo lo mismo Cuba calienta que sales ….

Petro en Colombia ya ha tenido una primera bajada de pantalones y a la tal Sheinbaum de México la tiene enfilada y como se le meta en la mollera con el tema del narcotráfico lo tiene fácil para ponerse recio y bajarle los humos.

Mientras tanto por el camino le está enseñando a la meretriz por antonomasia, nuestra querida Europa, el frío que hace ahí fuera.

Se ha echado al monte sin complejos. Y no será que no lo avisó desde el minuto cero, América first.

Un saludo.

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Estos días todo el zurderío americano está apretando el culo :joy:

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¿Ya no es culpa del bloqueo?

Lo que le faltaba a Cuba era que se acabara el petroleo venezolano. Me parece que van a pasar más hambre que un monaguillo en Rusia.

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¿Ha liberado Zapatero a los presos políticos de Venezuela, como aseguran algunos medios grandes?

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Copio y pego un mensaje que me han enviado:

Tómense el tiempo de leerse esta maravilla de análisis. Es largo pero una excelente pieza para la reforma del orden multilateral:

El abogado brasileño Felipe Hasson, especialista en Derecho internacional, ha compartido su opinión sobre la intervención norteamericana en Venezuela.
Vale la pena leerla.

Muchas personas me preguntan mi opinión sobre la cuestión de los EE. UU. y Venezuela, como profesor de derecho internacional que vive hace 10 años en los EE. UU.. En lugar de responder uno por uno, decidí poner aquí lo que pienso. Para quien tenga interés y paciencia para leer, aquí va.

Mi opinión es que el debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva —y profundamente hipócrita— del derecho internacional. Se invoca la “soberanía”, la “no intervención” y el “orden jurídico internacional” como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas. Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular. No lo es.

La soberanía no es un fin en sí misma; nunca lo fue. Es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento mínimo de los deberes del Estado para con su población. Cuando un régimen transforma a su propio pueblo en rehén —empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder—, ese régimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberanía que alega defender.

El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminación de los pueblos no son “valores occidentales” opcionales ni retórica política. Son normas centrales del orden jurídico internacional contemporáneo. Un gobierno que viola sistemáticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracción jurídica conveniente.

Venezuela no es un caso de “divergencia ideológica”; es una tragedia humanitaria. Millones de personas se han visto obligadas a dejar el país. Las que se quedaron conviven con la escasez, la represión y el miedo. No hay elecciones libres. No hay prensa independiente. No hay un Poder Judicial autónomo. No hay canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta. Defender que ese pueblo “resuelva solo” su situación es, en la práctica, defender la perpetuación del sufrimiento.

Por eso, la ayuda externa —incluida la militar, cuando sea necesaria para proteger vidas y no regímenes— no es una violación moral del derecho internacional. Es la afirmación de su núcleo ético. La comunidad internacional existe precisamente para evitar que se cometan atrocidades detrás de fronteras convenientemente cerradas.

La reacción de muchos venezolanos deja esto claro. Mientras comentaristas extranjeros, cómodamente distantes, condenan las intervenciones en nombre de una soberanía abstracta, quienes viven la desesperación real celebran. Celebran porque ven una oportunidad concreta de liberación. Celebran porque saben que el “respeto a la soberanía” fue, durante años, la excusa perfecta para la inercia internacional.

El paralelo histórico es inevitable. Si en la Europa de los años 1940 las potencias hubieran decidido no liberar los campos de concentración para respetar la soberanía alemana, hoy esa omisión sería recordada como complicidad. Ningún orden jurídico serio puede exigir neutralidad ante crímenes masivos contra la propia población.

Invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversión intelectual. Es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores. No hay nada de progresista en ello. No hay nada de humanista. Solo hay el consuelo moral de quien nunca ha tenido que elegir entre soberanía y supervivencia.

El derecho internacional no existe para blindar regímenes autoritarios. Existe para recordar que ningún gobierno —absolutamente ninguno— tiene el derecho de destruir a su propio pueblo en paz.

Otro argumento recurrente —e intelectualmente perezoso— es el de que la intervención no sería “humanitaria”, sino movida por intereses económicos. Aunque existan intereses estratégicos o económicos —como casi siempre han existido en cualquier acción relevante en la política internacional—, eso no invalida, ni de lejos, la legitimidad moral del resultado cuando este atiende a una demanda real y explícita del propio pueblo oprimido.

El criterio central no es la pureza de las motivaciones externas, sino la realidad vivida internamente. Y esa realidad es inequívoca: los venezolanos, en su mayoría, celebran y apoyan la intervención porque saben quién es el verdadero agresor. Fue el propio régimen dictatorial el que, al elegir preservar el poder a costa del hambre, de la represión y de la destrucción social, abrió la puerta a una respuesta externa.

Cuando un gobierno ataca sistemáticamente a su propio pueblo, él mismo elimina cualquier autoridad moral para cuestionar los motivos de quien interviene para poner fin a ese sufrimiento. En este escenario, incluso una acción impulsada por intereses no exclusivamente humanitarios se vuelve necesaria, legítima y moralmente correcta, porque la alternativa concreta sería la continuidad de la opresión.

Por lo tanto, la fundamentación de aquellos que colocan la ideología por encima de todo —y que después rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar— es, como mínimo, lamentable. No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empatía por quien vive el colapso en carne propia. Cuando la ideología viene antes del ser humano y la soberanía es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas retórica vacía al servicio de la indiferencia.

Felipe Hasson
Global Attorney | Ph.D, M.Sc, LLM, FCIArb

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Nuestros vecinos también tienen que estar desesperados

ELEl diario británico The Guardian destaca, este viernes, al cómico Manuel João Vieira, el “hombre que promete un Ferrari a cada ciudadano portugués” si es elegido presidente de la República y que “ha agitado las elecciones presidenciales” en el país, que se celebran el próximo domingo, 18 de enero.

Según la publicación inglesa, el vocalista de Ena Pá 2000, entre otras bandas, “hace promesas a los votantes mucho más atractivas que las de sus oponentes”, pues además de promesas de autos de lujo, promete “vino ilimitado” en cada hogar, una ciudad como Vieirópolis donde la inteligencia artificial liberaría a todos de la necesidad de trabajar y un tratamiento para combatir el sentimiento antiinmigratorio.

Ferrari - (2,06 %)hoy
Diageo - (1,28 %)hoy

Y aquí en concierto

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Tu ya peinas canas, eh?

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unas cuantas si :joy: qué tiempos de radio, con el butanito y el larguero!!

Joooder,…siento una enorme y sana envidia de la calidad y facilidad de tus expresiones dentro del mundo de la prosa . :clap: :clap:

Salu2

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¿Esto es política o es simplemente indignante? ¿Solo han hecho falta 43 muertos para concluir que a lo mejor las quejas de los maquinistas igual tienen algo de fundamento?

Y con esto qué hacemos?

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Qué preguntas tienes, ¿Pues qué vamos hacer? Los que votaron PSOE seguir votándolo y los que no lo hicieron empezar a hacerlo.

Un saludo.

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Pues es lo de siempre. Ahora como hay alerta social nos pasaremos a la precaución ferroviaria extrema. “Por lo que sea” desde la dana, caen cuatro gotas y mandan sms de alerta a la población porque electoralmente interesa.

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