Voy a “entresacar” varios párrafos del artículo que hoy publica La Vanguardia
En algún momento de este verano, Anduril Industries (una startup del ámbito de la defensa con sede en el sur de California) comenzará la construcción de Arsenal-1, la primera fábrica diseñada en Estados Unidos para la producción en masa de drones de combate de gran tamaño. Cuando esté terminada, en el 2026, la instalación producirá miles de sistemas de armas no tripuladas (o autónomas ) para el Departamento de Defensa de Estados Unidos y otros clientes militares.
Entre los dispositivos que la empresa espera fabricar en Arsenal-1 se encuentra el Fury, un gran avión sin piloto con el tamaño y la apariencia de un gran tiburón. La Fuerza Aérea de Estados Unidos tiene previsto adquirir 2.000 drones de ese tipo para que acompañen a los futuros aviones pilotados en misiones de alto riesgo sobre zonas en conflicto.
Lock¬heed Martin, una de las mayores compañías del sector, comenzó a trabajar en el caza furtivo F-35 en el 2001 y entregó el primer avión de prueba en el 2006, pero no alcanzó la producción a pleno rendimiento hasta marzo del 2024.
En febrero del 2023, el Pentágono comenzó a comprar el dron de vigilancia y ataque Altius-600 de la compañía para su uso por parte del ejército ucraniano y, en septiembre del 2024, el ejército anunció la compra de otro dron de Anduril, el Ghost-X, para vigilancia en combate.
- si, como indican la historia y la lógica económica, Estados Unidos se ve obligado en algún momento a detener esos aumentos anuales o incluso a gastar menos en adquisiciones militares, la creciente preferencia del Pentágono por el armamento de tecnología avanzada podría resultar perjudicial para los antiguos contratistas de defensa. *
El presidente Trump todavía no ha indicado su postura sobre el caza F-35, aunque sí que ha expresado apoyo a su sucesor, el F-47. A pedsar de todo, no cabe duda de que la brecha señalada por Elon Musk (entre las costosas armas tripuladas fabricadas por los contratistas de defensa tradicionales y los sistemas no tripulados más asequibles fabricados por empresas como Anduril, General Atomics o Palantir) se ampliará en los próximos años a medida que el nuevo complejo militar-industrial crezca en riqueza y poder.
Parece irse confirmando la idea de la posible y/ó futura pérdida de relevancia de la industria armamentística “tradicional” en general (y de la americana en particular) en favor de armas económicas de fabricar, aprovechando la IA en todas sus posibilidades y sin necesidad de ser manejadas por pilotos ú otro personal especializado, que pueden ser abatidos y cuya preparación simpre es larga y costosa.
Salu2