Yo justo lo he vivido a la inversa, y puedo confirmar que lo más valioso de tener patrimonio, es no tener que usarlo, por más contradictorio que le parezca a mucha gente de primeras.
Siempre he sido un perfil muy conservador, evitado las deudas, vivido por debajo de mis posibilidades, un colchón, inversión…
Esa sensación me daba un ‘poder’ en el trabajo que te pone en una situación privilegiada.
Cuando sabes que podrías vivir años si mañana te despiden, o incluso si decides irte si algo no te gusta… trabajas de forma diferente, llevas la contraria si prefieres que un proyecto se lleve de una forma o de otra, pones límites, no te dejas ‘indimidar’ por los ‘usted no sabe quien soy yo’.
Y, paradójicamente, eso hace que te valoren mejor y llegan los ascensos y reconocimientos. Porque realmente muchos ‘jefes’, incluso los que parecen más autoritarios, en el fondo echan de menos que alguien les lleve la contraria y le hagan ver otros puntos de vista, en lugar de los que les dicen que sí a todo.
Ahora, me encuentro en el otro extremo, cuando tienes más bocas que alimentar, los gastos no paran de subir y el patrimonio ya no te parece tanto para lo que consideras ‘estar seguro’… pues aparecen miedos que antes no estaban. Luego ya depende de cada uno, no he dejado de actuar igual que antes, pero en el fondo te hace temer que algo salga mal y pueda afectar a los niños.
Por otro lado, también me planteo que la carrera ‘sin fin’ de la IF, no es mala idea hacerla de otra forma.
Una vez tienes una cartera de 6 dígitos, no sé hasta qué punto vale la pena volverse loco por la inversión, cuando realmente ves que esta inversión sigue sola a poco que aportes.
Estoy descubriendo que me siento cómodo habiendo hecho un sprint hasta esa cifra y luego dejarlo correr con aportes mínimos. En lugar de seguir aportando sin parar, puedo empezar a disfrutar de eso ahora mientras dejo la cartera creciendo por sí misma.
Cuando digo seguir disfrutando no me refiero a gastar todo, me refiero a dedicarlo a pasar tiempo con la familia, comprar lo que se necesite, ahorrar para vacaciones, reformas de casa, coche… Prefiero disfrutarlo ahora que dentro de 10-15 o 20 años, en ese momento igualmente tendré patrimonio, pues la cartera habrá seguido creciendo y el piso estará pagado.


