“Ser de izquierdas y encender el aire acondicionado es un ejercicio contrario a nuestros intereses de clase. No tanto por enfriarnos y promover el cambio climático con nuestros actos individuales, sino por enriquecer al enemigo. No somos conscientes, pero con ese hecho estamos perpetuando un sistema capitalista que nos oprime con dos simples actos. Consumir su energía y usar los servicios bancarios para pagar dicho gasto. Al pagar la factura de la luz realizamos varios eventos que financian a quien hace nuestra vida más difícil haciendo lobby cuando las mejoras de derechos de la mayoría social intentan avanzar y, sin embargo, tenemos pocas salidas más que obligar con nuestra presión y voto a que los responsables paguen por sus actuaciones. Hacer que las decisiones empresariales contrarias a los intereses del país les pesen tanto que ningún partido sea capaz de defender sus intereses por el coste que les provocaría. Por eso nadie ha salido de manera pública a defender a las empresas energéticas y la única crítica que han hecho a la medida impositiva ha sido la de decir que acabaría siendo pagada en la factura por los españoles.”
Este párrafo es para analizarlo en profundidad. Mejor vivir como hace 10000 años que poder poner el aire acondicionado y, de esa manera, permitir que una empresa gane dinero y promover el cambio climático. Poder enfriarte en verano y pagar a través del banco es vivir oprimido.

