Disney (DIS)

Tal vez…libertad…???
S2

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Los radicalismos y los rodillos ideológicos antepuestos a lo que la razón en cada momento habría de dictar no son buenos.

Se puede ser todo lo “ecofriendly” que se quiera y las circunstancias permitan, pero no hay que perder el Norte con el tema y ser consciente de que para llegar a ciertos objetivos se necesita tiempo y pedagogía no ideología. Querer poner la carreta delante de los bueyes, en cualquier tema, es apostar por terminar barranco abajo.

Un saludo.

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Estoy de acuerdo, por eso me pareció extraño leer lo que puso de que luego, sin argumento alguno, se eco friendly será visto como algo malo.
Poner una ideología por delante a priori no es bueno, pero puede salir bien (o mal). No necesariamente argumenta que será visto como algo malo.
En cambio, usar el coche a combustión muy posiblemente si sea considerado de descerebrado en el futuro, como hoy mirando atrás pensamos eso de otras prácticas como, no se, el esclavísimo, que aunque muy redituable para los amos, ha generado tantas penurias para muchas sociedades.

Los argumentos en contra de usar el coche a combustión son los que se esgriman respecto de las causas del cabo climático y calentamiento global que estamos viviendo.

El comentario que hice en su día estaba relacionado con la noticia que hacía referencia a la corriente woke que parece domina las decisiones que adopta la compañía Disney en su negocio.

No creo que nadie pueda estar en contra de intentar conseguir un mundo mejor, mas limpio, menos contaminado, mas igualitario y alejado de la violencia, pero una cosa es trabajar por esos objetivos de un modo realista y de consenso y otra muy distinta es querer hacerlo desde la imposición de una corriente ideológica sin importar para nada las consecuencias que de ello se puedan derivar para el resto del colectivo.

Nos estamos yendo bastante lejos del tema del hilo y seria peligroso abrir otro melón de esos que últimamente parecen abundar por aquí … pero lo que mencionas del coche de combustión por ejemplo, creo que quien más quien menos todo el mundo está de acuerdo en que sería mucho mejor para el medio ambiente el poder desplazarnos todos en un coche no contaminante (independientemente de la tecnología que le mueva siempre que fuera respetuosa con el medio ambiente), pero lo que ya no me parece tan correcto es que, como aquel que dice, hace cuatro días nos promocionaban el coche diésel hasta en la sopa, mañana, tarde y noche, cada ocho horas como si fuera la pastilla del abuelo. subvencionaban su compra, se mas que duplicaron las capacidades de producción de combustible diésel y se desarrollaron evoluciones de esos motores amparadas en todas esas políticas que lo auspiciaban, para que ahora, tras unos años pase a ser el enemigo público número uno en nuestra avanzada sociedad. Y como tal es tratado, él y aquellos que osan a conducir un vehículo con motor diesel. Cuando la gran mayoría de todos aquellos que lo conducen lo hacen porque aquellas políticas que he mencionado antes les llevaron a ello. Y ahora, se pide, se exige, que esos propietarios abandonen ese vehículo y lo sustituyan por otro “más verde”.

Pues muy bien, y ¿Quién va a pagar ese cambio de vehículo? Porque si hay quien piensa que rebajando la presión impositiva y fiscal sobre esos vehículos ya está todo solucionado es que la cosa es mas grave de lo que parece a primera vista. La carga fiscal e impositiva para un nuevo vehículo es solo una pequeña parte del desembolso total que se ve obligado hacer todo aquel que adquiere un nuevo vehículo, y añadiría que los vehículos eléctricos (buque insignia de la revolución verde en la movilidad) baratos, baratos, no son precisamente. A día de hoy teniendo en cuenta el poder adquisitivo medio de las familias españolas el acceder a un vehículo nuevo de esas características es algo casi prohibitivo, y hasta podríamos eliminar el casi. Sin embargo, no solo se les empuja a tener que realizar esa adquisición, sino que además se castiga sin tregua a todos aquellos que no estén en condiciones de afrontarla mediante una política impositiva totalmente asfixiante y sectaria donde las haya. Todo ello sin entrar a valorar el tema de si las infraestructuras para alimentar dicho parque de vehículos eléctricos son adecuadas o no …

Y esto no es más que el resultado de la aplicación de ese rodillo ideológico y sectario que antes mencionaba, y como esta muchas más situaciones.

Y en lo referente al tema origen, la política woke adoptada por Disney … no seré yo el que vaya a estar en contra de que si, como has comentado tú antes, se llega a la conclusión de que algún tipo de practica que se llevaba a cabo en el pasado era altamente reprobable, como es el caso del ejemplo que has citado con la esclavitud, seamos lo suficientemente coherentes como para tratar de erradicar ese tipo de actitudes, prácticas o costumbres de nuestra sociedad. Pero, lo que no considero oportuno es querer ponerse ahora a juzgar el pasado con los condicionantes morales que adoptamos hoy, y mas aun, no solo juzgarlo sino además dictar sentencia e imponer pena. Me parece absurdo, por cuanto lo que en el pasado aconteció fue el resultado de siglos de evolución y del mismo modo que esos siglos de evolución desembocaron en aquellas prácticas ahora criticadas por aberrantes, son esas mismas prácticas y comportamientos los que nos traído hasta donde estamos ahora. Porque por mucho que le cueste asumir a algunos, somos lo que somos por venir de donde venimos. La sociedad, a Dios gracias, ha ido evolucionando, y mas allá de la consabida selección natural, el hombre (la raza humana) ha sido capaz de evolucionar en todos los aspectos y corregir en muchos casos todo aquello que con el tiempo se terminó demostrando que no era correcto o adecuado para una sociedad evolucionada.

Pero insisto, mas allá de tener claro y aceptar que ciertas practicas del pasado son totalmente reprobables en la actualidad, y que es labor de todos el colaborar para que no se vuelvan a dar, lo que no se puede pretender es querer borrar ese pasado y reescribir la historia. Máxime si ese intento además nace fruto de un instinto de revancha generado por un rodillo ideológico de imposición.

Se puede ser inclusivo, equitativo e igualitario sin necesidad de imponer políticas de discriminación positiva hacia unos y de simple discriminación hacia otros. La igualdad, esa igualdad y esa equidad que está tan en boca de algunos últimamente, precisamente lo que predica es aquello de no hacer distinciones ni discriminaciones de ningún tipo, y eso no es lo que en muchos casos se está tratando de imponer en la actualidad.

Un saludo.

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